lunes, 8 de abril de 2013






CONVIVENCIA DE LAS CEREZAS

Vestigios históricos de toda época datada nos llevarán a disfrutar del entorno único alcalaíno (Alcalá la Real-Castillo Locubín). Vendrás a relajarte-activándote, sanarte depurativamente y te quedarás inmerso, para tu vivencia, en una zona de máximos atractivos. Tras la estancia, no querrás irte, de hecho la zona se presta a internarse y perderse por sus caminos y recónditos itinerarios.
Muy cerca, y de forma predominante, y sobresaliendo en el entorno natural, podrás admirar además los bellos y accidentados paisajes del parque natural de las Sierras Subbéticas Cordobesas. Siendo Alcalá la Real-Jaén, bisagra y punto de inflexión central bordeando toda esta reserva natural entre Córdoba y Granada.
Fuertes y agrestes pendientes, junto con praderas y riberas por donde realizar tranquilas excursiones a pie o bici, siguiendo antiguos senderos, te conducirán a los más apartados, bellos y misteriosos rincones.
ESTANCIA Y DURACIÓN
Se presentarán en el nacimiento del río San Juan, sitio destinado a la acampada, de saber llegar, el viernes 28 de junio a partir de las cinco de la tarde. Y en el caso de no conocer el lugar habrá cita en Alcalá la Real para contactar y seguir un guía. La duración de la estancia será hasta el domingo 30 por la tarde
ALOJAMIENTO Y RECURSOS
La convivencia básicamente pretende, además de la activación fisiológica y metabólica, el mayor y más simple contacto con la naturaleza (co-naturalismo), por ello y para desconectar de todo vínculo artificial y tecnológico (no móviles, no portátiles…). Nos ubicaremos en el paraje aislado y tranquilo como es el nacimiento del río San Juan en Castillo Locubín y a escasos kilómetros de Alcalá la Real, presidida por su famosa e inconfundible Fortaleza de la Mota.
Para ello, pernoctaremos a gusto de cada cual en tiendas de campaña, sacos de dormir o al aire libre como ya permiten esas fechas en las que las noches son soportables y apenas fresquitas.
MOTIVO DE LA CONVIVENCIA
¿Por qué nos reunimos desde 1988?
Se trata de una convivencia-jornada depurativa bajo las pautas higienistas naturistas básicas, pero por encima de todo, es una convivencia en la cual lo primordial es el respeto a cada cual y al entorno natural sin intentar cambiar a nadie, sólo hacerse consciente lo más posible y admitir al otro y los otros “en proceso” al igual que cada cual en su propio camino de vida.
Es una convivencia para probarse testeándose y empezarse a conocer activando las fuerzas de supervivencia y adaptación (resiliencia) en contacto con la naturaleza y sus elementales:
-Supervivencia regeneradora
-Activación depurativa del metabolismo
-Crisis depurativa
Por ser una monosicia basada en un fruto tan especial y poderosa regenerativa como es la cereza, con todo tipo de elementos potenciales para depurar el organismo. De tal manera, es rica en magnesio, mineral escaso en las dietas modernas, que además de equilibrador óseo y cardiaco, es equilibrador del oxígeno y renovador celular, aportando y mejorando el balance nitrógeno-CO2. La cereza es además un alimento súper diurético para el equilibrio de los riñones, también es sedante y relajante mejorando el equilibrio psíquico.
Aprovecharemos la totalidad de la planta-fruto-cerezo, como son las raíces incineradas y reducidas a micronizados, los troncos incinerados igualmente, los huesos reducidos a polvo y los pedúnculos o rabillos tomados en infusión. De esta manera hacemos que el efecto regenerador sea por triplicado en personas con alguna pauta ya habituadas a regímenes de vida adecuados y biológicos.
¿Con quién nos reunimos?
En esta jornada naturista compartimos escenarios y objetivos con los amigos de ASPASANA, siendo colaboradores y simpatizantes afines en reciprocidad desde tiempo atrás, y celebrando que conectando y compartiendo afinidades desde un principio, continuemos estas jornadas de convivencia salutíferas y en paz que se celebran desde 1988.
Igualmente, entroncamos esta convivencia con el proyecto de Bio-Cultura rural (ASPASANA), más general y amplio, que sigue desarrollándose año tras año y en cualquier circunstancia, donde tantos otros de nosotros, en proyectos afines, simpatizantes de la cultura naturista, venimos haciendo con otros proyectos y emprendimientos de nobles causas y objetivos positivos.
La ingesta-ayuno estacional a base de una sola fruta nos acerca más al camino de la salud y profilaxis que el ser humano debe conocer para encontrar la auténtica salud, felicidad y comprensión o conciencia, que es para lo que realmente el ser humano predominó y sigue dirigiendo el designio de esta nave Tierra. A veces, y según podemos comprobar aceptando tristemente como conclusión única, el desastre de nuestra predominancia sobre el planeta, está suponiendo en un callejón sin salida y realmente predecible por nefasto camino sin retorno, si no cambia la errónea deriva humana.
Esperamos que esta convivencia (desde 1988), igual que en otras anteriores, os haya servido para cambiar algunas de vuestras ideas e inercias que os iban a llevar al caos por una debilidad en el carácter y siempre como tal en la conciencia.

Información y contacto:

Web: http://acaosz.es.tl
e-mail: acaosz@yahoo.es
Facebook: Academicos Cuidadanos Alternativos
 


La crisis económica desde la crisis ecológica
El ser humano presume de ser un ser superior e inteligente, pero en la manera de utilizar los recursos no muestra ser más inteligente que un microbio. En un caldo de cultivo bacteriano inoculado en un tubo de ensayo, las bacterias consumen y se reproducen alarmantemente rápido hasta que llegan a un estado de escasez de recursos, en los que el crecimiento se ralentiza hasta que se paraliza, y, dado que finalmente los recursos se agotan, les sobreviene la muerte, aunque no es una muerte verdadera pues muchas de ellas son capaces de encapsularse en forma de esporas de resistencia, forma en la cual son capaces de permanecer años a la espera de condiciones favorables.



Curva de crecimiento microbiano

Por comparación, podríamos decir que la humanidad está llegando a la etapa de escasez de recursos, lo cual se evidencia con la crisis mundial por la que estamos pasando. Pero a diferencia de lo que ocurre en el tubo de ensayo con las bacterias, éstas pueden resistir a la escasez en forma de esporas de resistencia; no son tan tontas como parecía al principio, han agotado pronto los recursos sin preocuparse de lo que se les avecinaba, pero tenían una solución. Queda ver qué haríamos los humanos, si seguir la misma pauta que nos impone el sistema imperante hasta caer en la curva de decaimiento y muerte, pues por ahora no somos capaces de formar esporas de resistencia como las bacterias; o considerar las enseñanzas de olvidadas tradiciones respetuosas con la naturaleza, que al fin y al cabo no son otras que las que enseña la misma naturaleza y de la que aprenden el resto de animales ayudados a su vez de sus instintos. Ahí se pondría a prueba nuestra inteligencia como especie.
Y es que miles de sustancias químicas sintéticas han sido y son permitidas y utilizadas sin saber cuáles son sus defectos sobre la salud y el medio ambiente. Posteriormente, cuando sus consecuencias ya no se pueden ocultar, algunas de ellas son prohibidas, se restringe su uso o se trasladan a otros países.
La lógica del sistema imperante se basa en deshacerse de los residuos tóxicos y de los residuos industriales enviándolos a zonas y países pobres, primordialmente por motivos puramente económicos y sociales, pues en los países desarrollados la población no los quiere en sus cercanías, convirtiéndose el problema del emplazamiento de los residuos en problema político y electoral. Además de las dificultades económicas que supone su procesado, es más barato usar de vertederos a otros países que están menos polucionados. Aquí es sistema intenta ser equitativo, pues aduce que aún pueden asumir mucha contaminación y sustancias tóxicas, y que, según los niveles admitidos, son seguros, cuando en realidad son de consecuencias desconocidas o demostrablemente mortales. Por tanto, la humanidad hace de conejillo de indias de un inmenso laboratorio. Estos tóxicos aumentan la tasa de mortalidad por cáncer, pero al ser tan baja la media de edad en estos países no desarrollados, el porcentaje de estas muertes no llegará al de los países ricos. La gente allí morirá por otras causas antes de desarrollar cáncer; por ejemplo hay países africanos en los que conflictos internos, provocados a la vez por los países desarrollados que explotan sus recursos, han llevado a sus habitantes a habitar zonas poco fértiles, ocasionando ello hambruna y como consecuencia debilidad, enfermedad y muerte.
Así, los habitantes de los países desfavorecidos se convierten en víctimas directas del sistema consumista. Sus países se convierten en basureros, vertederos de residuos nucleares e industriales. Es más, para seguir compitiendo las industrias contaminantes trasladan sus fábricas a países donde sus leyes no las consideran dañinas medioambientalmente. Fábricas altamente contaminantes, como las de aluminio se trasladan a estos países; pues de otra forma, si hubiera que adaptar o adoptar medidas para no contaminar en los países más restrictivos legislativamente, su producto no sería competitivo.
Asimismo, los monocultivos de plantas devastadoras de la tierra y consumidoras de enormes cantidades de agua y contaminantes como los pesticidas y fertilizantes artificiales, ya no se implantan en los países desarrollados, sino en los desprotegidos, destruyendo sus zonas agrícolas por el uso masivo de estos agentes que acaban arruinando la fertilidad de la tierra, contaminando el aire, enfermando a los trabajadores y, en general, a la población cercana a esas zonas. Es por ello que la tasa de enfermos por cáncer y por contaminación asciende exponencialmente en estos países. A través de la leche materna, contaminantes procedentes de los alimentos y medio ambiente, son transmitidos a los hijos, que muchas veces acaban muriendo.
El agua, la tierra, el aire, la vida no puede confiarse a los intereses causantes en buena medida de los actuales problemas, pues éstos se basan en la sobrexplotación, en los beneficios, en el consumo, y precisamente la actual situación de deterioro es causa directa de esta descontrolada dinámica.
La única solución en este caso es suprimir la producción, el uso y el vertido de estas sustancias químicas, preservando el medio ambiente y la salud de todos los seres de sus nocivos efectos. Como prioridad está la eliminación de todas aquéllas que son tóxicas, persistentes en el medio ambiente y bioacumulativas.
Es momento de reflexionar pues estamos llegando a una situación de emergencia, por no decir que ya lo estamos. Es urgente proteger la naturaleza y la vida, para lo cual es fundamental la suspensión de emisión de gases que destruyen la capa de ozono e incrementan el efecto invernadero; es fundamental el cuidado de las aguas en general y la protección de la biodiversidad. Los gobiernos y administraciones locales incumplen y no hacen cumplir a empresas y ciudadanos, las leyes sobre protección ambiental que ellos mismos dictan bajo presión popular. Las leyes deben fundamentarse en el compromiso personal y en el empuje social sobre los medios políticos para que éstos, a su vez, se comprometan y gestionen políticas y acciones ecológicas internacionales y locales.
Hay dos vías: afrontar con decisión el momento actual con cambios progresivos y efectivos, o seguir dañando a la naturaleza, a la madre de todos nosotros, lo que supondría vernos obligados en breve a adoptar medidas más drásticas de emergencia, más drásticas que la crisis por la que atravesamos desde hace varios años. Mientras sigamos en esta situación no acabará la crisis económica; la crisis ecológica ha llevado a la crisis económica y ésta nos golpea más directamente a la cara, ésta nos duele directamente y esperamos que, viéndolo por el lado bueno, esté llevando a mucha gente a despertar de verdad.
Salir de la crisis económica es cuestión de salir de la crisis ecológica, restablecer los ecosistemas es cuestión de justicia con la naturaleza y de esperanza en el futuro para la humanidad.