lunes, 12 de agosto de 2013


AUTOGESTIÓNATE: HUERTOS COMPARTIDOS

 
Ya son muchos los que están retomando la tradición popular del arrendamiento de parcelas o “fruto por pensión”. Muchas personas tienen campo y no tienen tiempo ni capacidad para cuidarlo en su totalidad y otros muchos desean esos cachitos de tierra que les sobran a esos otros para tener su propio huerto. Tener un huerto significa autogestión y salud en una época en la que sin dinero no comes y con él comes pero más vale no hacerlo, por la de venenos que contienen lo que hoy en día se nos vende como comestible.
Así pues, os animamos a que os pongáis en contacto quienes deseéis con amor un cachito de tierra para disfrutar de las virtudes que ésta ofrece, con personas para las que sería de gran ayuda que otros cultivaran sus tierras, pues a veces no lo hacen por falta de tiempo, ganas, invalidez, etc.
Anímate a hacerte un huerto ecológico y si no tienes sitio pide a cambio de tu ayuda a quien sí tenga. Y a ti que tienes sitio, anímate a sacarle provecho a lo que te sobra para que revierta en salud, pues poner un huerto te saca del nocivo sedentarismo y comer de huerto es comer sano, y comer sano, salud. Ambas partes saldréis beneficiadas.
Estos son los huertos de Lorencio (izquierda) y de Manolo (derecha), ambos padres de familia que gracias a la generosidad de Juan, el dueño de las tierras, pueden llevar productos sanos a sus respectivos hogares a la vez que así hacen frente a la crisis. Juan está encantado pues también consigue verduras para casa procedentes de estas partes prestadas a Lorencio y Manolo, las cuales antes tenía inutilizadas y abandonadas.
 
 


Por otro lado está Aurelio, que a falta de uno lleva dos huertos, en fincas de distintos dueños. Este jubilado se mantiene en forma, en activo y sano gracias a ello, a la vez que ayuda así en casa. En esta foto lo tenemos junto a un girasol que bate records, aún no ha echado la flor y ya mide 4 metros ¡¡nunca vimos cosa igual!!. Enhorabuena Aurelio, sigue así de bien y enseñándonos lo que sabes, pues además sabe reconocer plantas medicinales, dibuja muy bien, sabe trabajar el esparto, maneja el trabajo basto y fino de la madera y de la construcción también. Fina cabeza y manos que ni se aburren ni se cansan.